La historia de los dos conejos

Hay un viejo refrán que dice, “el hombre que persigue dos conejos no atrapa ninguno”. 

En cualquier momento en tu vida, existen miles de cosas que exigen tu atención en diferentes direcciones. ¿Cómo puedes establecer prioridades cuando sientes que todos estos asuntos son importantes y necesitan tu atención?  Si asumes trabajar en demasiadas cosas a la vez, o dejas de tomar una decisión al respecto, podrías no alcanzar tus objetivos en lo que te estás esforzando por lograr. No podrás atrapar ningún conejo, como dice el dicho.

A todos nos pasa que nos varamos al sobre analizar lo que tenemos por delante y a menudo esto puede llevarnos a sentirnos agobiados.

¿Cuántas veces te ha pasado esto en tu negocio? Por ejemplo, tienes que programar un entrenamiento, hablar con varios vecinos sobre los pedidos que han hecho, llevar los chicos a la escuela, reunirte con posibles clientes, hacer diligencias, pagar las facturas, hacer la presentación de un producto, fijar una cita con el médico y pensar en qué momento podrás comerte un bocado. Y todo eso antes del mediodía. Puede resultar difícil saber hacia dónde dirigir tu energía para obtener los mejores resultados. 

En mi experiencia, la respuesta radica en un enfoque a largo plazo y en “mantener nuestros ojos en el premio”. Hay tantas cosas que necesitas hacer en un día dado y que dominan tu atención, pero mientras sigas enfocado en tu meta final, las tareas diarias no te desviarán de tu curso. 

¿Has mirado alguna vez tu rastreador de vuelo en un largo viaje para ver dónde te encontrabas, solo para darte cuenta de que te diriges en una dirección que no esperabas? Quizás el avión se dirige hacia el norte cuando esperabas que viajara hacia el este. Según las estadísticas, los aviones están fuera de curso directo en un 70% del tiempo durante un vuelo, pero como siempre saben adónde van, siempre llegan a su destino.   

Lo mismo sucede con tu negocio. Quizás experimentes obstáculos, días ocupados o desafíos que no esperabas y te sientas desanimado. Pero mientras tengas en mente tus objetivos a largo plazo, realmente nunca te desviarás de tu curso, y si lo haces, podrás darte cuenta inmediatamente, redirigir tus esfuerzos, y regresar a las cosas más importantes. 

Si te retas a ti mismo a enfocarte en una meta importante – un conejo – a la vez y entonces, una vez que lo hayas atrapado, eliges enfocarte en la siguiente, tú y tu negocio siempre serán sostenibles.

Forever suyo,

Rex Maughan