EXPEDICIÓN AL EVEREST

El Monte Everest es para todos el punto de referencia del éxito de un escalador. Esta montaña es como un símbolo. No solo en alpinismo, sino en todo otro aspecto de la vida diaria, la palabra ‘cima’ es algo familiar para todos nosotros, una imagen de éxito. Para alcanzar la cima del Monte Everest, se necesita mucho más que buena forma física.

Se necesita llevar a cabo un proyecto completamente profesional que requiere trabajo en equipo. ¿Cómo logramos alcanzar nosotros la cima del Monte Everest? Ya yo había organizado más de 40 expediciones a las cadenas montañosas más grandes del mundo, pero el monte Everest siempre fue un desafío.

Como jefe del equipo griego, nuestra expedición comenzó el 13 de marzo desde Nepal, con una parada en Bangkok. El programa incluía una escalada inicial a Island Peak (6.189m) para aclimatarnos y luego dirigirnos al campamento base del monte Everest, desde donde empezaríamos el ascenso hasta la cima. Para la expedición, un verdadero desafío fue escalar la Cascada de Hielo Kumbu el 4 de abril. Este es un “río de hielo” donde algunas áreas se mueven con los cambios de temperatura, resultando en fisuras con un ancho y profundidad de hasta 50m.

El 11 de mayo, después de una estadía de casi dos meses en las montañas y 10 días en el campamento base, esperando mejores condiciones climáticas, finalmente tuvimos el visto bueno para la partida de la misión griega. Intentaríamos escalar el Everest desde el lado Sur (ruta South Col). Condiciones extremas e hipoxia en la “zona de la muerte” (más de 7.500m) hacen que nuestros esfuerzos sean extremadamente difíciles. La escalada a la cima comenzó el viernes, 14 de mayo y la terminaríamos alrededor de las 11.00am el sábado, 15 de mayo.

Los vientos fuertes cerca de la cumbre del Everest en definitiva impidieron que el equipo sureño alcanzara la cima en las fechas programadas, pero el 16 de mayo, ¡el sueño se hizo realidad! Todo el equipo, sus nueve integrantes, alcanzamos la cima sin ninguna pérdida. ¡Un gran triunfo para nosotros! Respetuosos, frente a la montaña, nos damos cuenta de que el hombre es demasiado pequeño para usar la palabra “conquista” para algo tan grande como el Monte Everest. Lo que es cierto es que no hubo competencia entre los miembros del equipo y por eso es que escalar es un deporte, no un deporte en el cual te ganas un premio. Para nosotros, el premio es el ascenso en sí.

¿Cómo puede una persona alcanzar su propia cima? Necesitas una visión, tu propia visión. También necesitas habilidades sociales y personales. Al igual que una meta común como equipo, la cual en nuestro caso fue subir 8,848m. Se requiere liderazgo y ser de mente abierta, mostrando ser receptivo a nuevas ideas. Luego, desarrollar tu equipo, donde la confianza es definitivamente el vínculo consistente. Plantéate una estrategia y prepárate al tomar en cuenta las dificultades. Luego, ¡toma acción y atrévete!

Panagiotis Kotronaros
Grecia, Escalador
Equipo Global F.I.T.